
Los factores que han influido en el deterioro de este sector son:
El suelo
de la Comunidad no está muy aprovechado. Tiene muchas zonas que no
pueden ser cultivadas por ser terrenos montañosos o por estar urbanizados.
La producción agraria no es suficiente para alimentar a toda
su población. Por ello decimos que no se autoabastece. Sin embargo,
para algunos municipios es la principal fuente de riqueza.
La mayor parte de las tierras labradas son de secano, siendo los cereales
el cultivo más abundante. Los cultivos de secano son aquellos
que necesitan poca agua para desarrollarse, normalmente es suficiente el agua
de lluvia para que el campo produzca. Los principales son:
Uno de
los cultivos que actualmente tiene un gran desarrollo es el de la vid, produciendo
vinos blancos, tintos, rosados y afrutados. En 1990 se consiguió la denominación
de origen "Vinos de Madrid" para las zonas de Navalcarnero, San Martín
de Valdeiglesias y Arganda.
Los cultivos
de regadío son aquellos que se producen en las vegas de los
ríos y que necesitan una aportación especial de agua que
se proporciona con el riego. Entre ellos están los cultivos de huerta
que ocupan un pequeño porcentaje en el sector, se concentran en
las vegas de los grandes ríos, se producen principalmente espárragos,
alcachofas y fresas.
Los terrenos forestales, localizados en la zona montañosa, producen árboles de los que obtenemos, además de madera y leña, resina, bellotas, castañas y piñones.
GANADERÍA
En la Comunidad
se cría todo tipo de ganado, pero destacan el bovino, el lanar y
el porcino. Se trata de una ganadería extensiva o intensiva
destinada a la producción de alimentos, carne y leche que no abastecen
por completo las necesidades de la población.
La producción ganadera esta extendida por la Comunidad de una manera desigual: